Una largísima cola _visiblemente de partidarios del oficialismo_ penetraba pacientemente a la cita militar. La lealtad fue duramente exigida por un calor inclemente, pero la mayoría aguantó hasta el final, aunque algunos protestaron el tiempo que consumió el general del Ejército, Raúl Baduel, en su pronunciamiento.
Jorge Rodríguez cruzó un par de veces frente a la tribuna presidencial y mereció el vitoreo de los más entusistas que siempre buscan apretarse cerca de la tribuna presidencial junto con niños que se ilusionan con el mundo militar, y que vieron el paso redoblado de algunos pares en el desfile.
Chávez no se uniformó de militar, obviamente tampoco fue con su ex esposa Marisabel Rodríguez, sino que apareció acompañado por su hija María Virgina, a quien tomaba por la mano mientras la forzaba a la rutina oficial. El recorrido familiar descapotado despertó la euforia de los asistentes, pero la intensa protección militar impidió el desbordamiento.
La ilusión de ver a Chávez de cerca, y sobre todo de hacerle llegar alguna necesidad, mantuvo hasta después de seis horas a los más fogosos. Sin embargo, el mandatario nacional se retiró rápidamente porque debía asistir a un evento de campaña electoral en el Forum de Valencia. Ya iba animando, porque no faltaron en el desfile señales de apoyo a su mandato._AR