JAVIER BRASSESCO
KELVY PIRELA
ENVIADOS ESPECIALES/EL UNIVERSAL
San Cristóbal.- Venezuela perdió la oportunidad
de culminar la sexta jornada en el primer lugar de la tabla,
perdió el cuarto puesto, corto su seguidilla de victorias
y a la vez estropeó su invicto en Pueblo Nuevo en la era
Páez, al caer ante un equipo chileno que tuvo mayor presencia
y corrió con mejor suerte.
Un gol de Pinilla en el minuto 83 fue suficiente para acabar
con una marcha victoriosa en los tres partidos previos de
la eliminatoria.
Venezuela se pasó los noventa minutos tratando de
descifrar al contrario, mientras buscaba alternativas ofensivas
y navegaba en las imprecisiones de Leonel Vielma en la primera
línea de volantes y el carente ritmo de juego de Ricardo
Páez.
El estado de la cancha originó condiciones desfavorables
para el elenco venezolano y aunque a todas luces sirve
como excusa, el césped de San Cristóbal no merece
toda la responsabilidad.
El técnico venezolano Richard Páez apostó
por su acostumbrado juego con los zurdos. Ricardo Páez,
Juan Arango y Gabriel Urdaneta problaron la zona creativa
venezolana; Alexander Rondón salió solo en
punta. Pero Páez hijo nunca cohesionó con
sus pares y hasta quebrantó algunas salidas importantes
con impresiciones en la entrega o la llegada.
La
ausencia de Luis Vera fue suplida por Vielma que hizo
pareja con Leopoldo Jiménez, quien subrepuso
su talento a la falta de juego. No obstante, Vielma
derrochó nervios y complicó la salida del
equipo desde el fondo.
Chile trajo un planteamiento conservador, defensivo,
con cuatro zagueros y tres volantes de marca que
se convertían en una segunda línea de
cuatro con la incorporación de Pizarro cuando
los venezolanos atacaban.
La suerte, más que el fútbol, jugó
para los visitantes que llegaron poco, pero aprovecharon
una confusión en el área para definir.
Arango tuvo sus oportunidades: una la tapó
Tapia y otra se estrelló en el vertical izquierdo.
En la segunda mitad Margiotta parecía
la alternativa para la impenetrable zaga chilena
que se ceñía a Rondon como camisa
mojada. Páez lo ingreso desde la tribuna
(está suspendido) y entonces las pelotas
fueron al área en busca del italo-maracucho.
Rondón paso por debajo de la mesa, más
por la insistencia de buscar el gol con Margiotta
que por su rendimiento. Páez tuvo dos atacantes
en cancha pero jugo sólo con uno.
Andrée González sustituyó
a Vielma en la recuperación y trató
de conseguir la pelota que Venezuela perdió
a ratos, pero fue insuficiente. Héctor
González entró por la banda derecha
a sacrificarse en la marca en lugar de Vallenilla
quien tapó todos los intentos en sus
predios e, incluso, fue una alternativa ofensiva.
La vinotinto no pudo esta vez, pese a jugar
en casa. El partido quedará como un
problema matemático que debe resolverse
antes del domingo cuando enfrente a Perú.
Mientras, quienes vivieron el choque harán
lugar a la derrota en sus mentes, como la
última vez que Chile nos visitó
y ganó dos a cero, la historia se repite.