Oswaldo Guillén
Once victorias en doce partidos que se han decidido por una
sola carrera. Eso es en este momento el récord de las
mayores, y no creo que los Medias Blancas puedan seguir este
ritmo por mucho más tiempo. Para empezar, el desgaste
físico y mental será demasiado. Nadie puede sufrir
tal angustia todos los días. Los manicuristas de Chicago
se están quedando sin trabajo, porque los fanáticos
se están comiendo las uñas siguiendo nuestros juegos.
A mis hijos les dije que se encariñaran con Billy Koch,
porque si me mata de un infarto, va a tener que mantenerlos
hasta que salgan de la universidad. Esta semana recibí
algunos e-mails de Caracas, en los que lo llaman Infarto Koch.
Tampoco hemos estado bateando lo que deberíamos, aunque
los hits están llegando en momentos oportunos. De otra
manera no se explica que hasta el viernes estuviéramos
en la punta de la División Central de la Americana. Apenas
dos jugadores en el roster batean sobre .300, y sólo
uno de ellos, Juan Uribe, es regular. La toletería pesada
está muy por debajo de su potencial, pero hasta ahora,
cuando se van de 4-1, ese imparable ha sido productor. Todos
los días cruzo los dedos para que esos bates despierten,
y para que al menos una vez a la semana Koch saque el noveno
inning por la vía del 1-2-3. ¿Es mucho pedir? Porque
lo peor es que hasta ahora hemos jugado 20 partidos contra
la División Este, y apenas 7 contra la Central. Nos falta
el Oeste, donde están Texas, Oakland, Anaheim y Seattle,
que tienen excelentes novenas. Por cierto, por fin ganó
Freddy García esta semana a pesar de haber lanzado tan
bien en sus salidas anteriores. Su efectividad está en
2.11 en 6 aperturas, lo que demuestra que ha faltado ofensiva
cuando él ha lanzado. ¿Y qué decir de Carlos
Silva?, ¿por qué no se quedó en Filadelfia?
Ahora nos tocará enfrentarlo con sus Mellizos siendo
competencia directa. Ese récord de 5-0 de Carlos lo consolida
como un gran abridor, a pesar de estarse estrenando en dicho
rol. También nos tocará enfrentar a los Tigres con
Ugueth Urbina, Carlos Guillén e Ivan Rodríguez,
a Cleveland con esa línea central criolla con Omar Vizquel,
Víctor Martínez y Alex Escobar y un impresionante
Rafael Betancourt como cerrador, y ni hablar de los interligas,
cuando nos veremos las caras con Montreal, Atlanta, Filadelfia,
Florida y los vecinos Cachorros. En todos esos equipos tengo
grandes amigos, pero en el terreno seguiremos siendo rivales.
Y contra ellos trataremos de seguir haciendo las pequeñas
cosas, mientras los bates se calientan. En este momento, por
ejemplo, somos líderes de la liga en sacrificios, algo
que es importante a la hora de ganar juegos. También
llegamos a tener 51 entradas sin cometer errores, antes del
juego de esta semana cuando cometimos 3 pecados y perdimos.
¿Hasta cuándo podremos seguir ganando por una carrera?
No sé, pero hice una apuesta con Jerry Reinsdorf, el
dueño del equipo: si el 29 de mayo todavía estamos
en la punta, me tendrá que pagar un vuelo privado para
asistir a la graduación de Oney, mi segundo hijo, en
Florida. ¡Si no, seguro que me sale autobús!
ozzieguillen13@hotmail.com