Asunción.- Paraguay logró en su feudo un
empate sin goles con sabor a victoria ante un Brasil que, pese
a poner en liza al tridente formado por Kaká, Ronaldinho
y Ronaldo, no tuvo magia, reseñó Efe.
La albirroja se mostró muy sólida en defensa sin
renunciar a la victoria y se llevó un punto que le permite
ser segundo en la clasificación de las eliminatorias,
mientras que la canarinha, que nunca supo manejar el ritmo
del partido, confió su ofensiva a sus tres estrellas,
poco inspiradas.
La más de media hora de apagón con el que el
Defensores del Chaco recibió a los dos equipos al inicio
del encuentro afectó de forma muy dispar a brasileños,
dispersos y somnolientos durante el partido, y a paraguayos,
muy motivados y aplicados en la marca, pero poco resolutivos.
Paraguay fue mejor. Mostró una excelente dinámica
en la transición de defensa a ataque y estuvo siempre
concentrado en las tareas que mejor realiza: las de marca
y ahogo del oponente, aunque no pudo hacer alarde de virtudes
cuando se acercó al arco de Dida.
Kaká, Ronaldinho y Ronaldo, el temible tridente,
no podían conectar entre sí ahogados por la
presión y sólo el jugador del Barcelona de
España puso la angustia en la garganta del público
paraguayo cuando una penetración suya acabó
con una entrada de Gamarra que pudo haber sido castigada
con penalti pero que el árbitro hizo saque de puerta.
Ya con el partido roto, en los minutos finales, Brasil
apretó los dientes pero no pudo.