Caracas, miércoles 25 de febrero, 2004
Caracas

INVASIONES / Dos muertes en enfrentamientos de invasores en Sabana Grande
Los tomistas imponen su ley

Vecinos del bulevar aseguran vivir ahora como en el peor de los barrios

GUSTAVO RODRIGUEZ

EL UNIVERSAL

Los ocupantes de plaza Venezuela ofrecieron conferencias de prensa simultáneas para acusarse mutuamente y justificar la muerte de dos inocentes transeúntes y las lesiones sufridas por otras tres personas, mientras dirimían sus derechos como invasores.

La noche del lunes de carnaval y la madrugada del martes se enfrentaron por última vez los invasores de dos edificios. El relacionista y al mismo tiempo portero del edificio Manaure remitió a los periodistas con el vocero Julio Dávila, un rockero bolivariano que vende donas en Sabana Grande. El portero no pudo mostrar una sonrisa afable, pero sí pudo enseñar su revólver calibre 38 ocultado y enfundado dentro de un koala.

Recordaron que a las 9:30 de la noche comenzó el primer tiroteo, mientras los visitantes del bulevar pretendían disfrutar de los carnavales. Dávila dijo que la pelea comenzó después que expulsaron a Diógenes López del edificio, pues negociaba y vendía un mismo apartamento a distintos clientes.

López fue asesinado hace poco más de una semana frente al también invadido edificio Los Andes, situado en plaza Venezuela.

Dávila admite haber aparecido fotografiado con una pistola en la mano hace pocos días. Su imagen fue difundida por los medios de comunicación. Acusó a Marisol López, hermana del fallecido Diógenes, de continuar con el negocio de las invasiones. Sin embargo, Carlos Alberto Delgado, de origen colombiano pero furibundo chavista, se autocalificó como el coordinador general de la invasión del edificio Los Andes.

Todos apertrechados
Los invasores de ambas edificaciones admiten disponer de toda clase de armas "para defenderse". La insólita historia que transcurre ante los ojos de las autoridades en el otrora mítico bulevar caraqueño amenaza con cobrar nuevas víctimas.

Los vecinos de Sabana Grande aseguran estar cansados de enviar cualquier cantidad de cartas a los organismos de seguridad, pero los invasores se pasean por la zona sin ningún temor. Los lugareños denuncian que ahora viven como en el más peligroso barrio de Caracas. Desde el pasado año aprendieron a dormir en el piso de la sala mientras los ocupantes ilegales dirimen a tiros sus diferencias.

"Eso ahora es casi todas las noches y por aquí no se acerca ninguna autoridad", señaló Martha Carrillo, vecina del edificio Manaure. Algunos comercios han tenido que cerrar sus puertas y otros establecimientos laboran hasta las seis de la tarde. A pesar de que allí se han registrado numerosos hechos delictivos, ningún organismo ha realizado inspección ocular o allanamientos en los inmuebles ocupados ilegalmente.

Cada edificio invadido dispone de un estructurado plan de defensa, el cual incluye la participación de menores de edad. Estos se dedican a lanzar piedras y objetos contundentes. Tres puertas de acero blindado protegen al edificio Manaure de sus enemigos.

Los cadáveres de Jorge Luis Rebolledo (20) y del estudiante Johnathan Alberto Oropeza (16) fueron ingresados al Hospital Clínico Universitario.

Anoche, a las 9:00 pm, se produjo un fuerte tiroteo entre las bandas de los edificios Los Andes y Manaure, resultando herido de varios disparos en la espalda un sujeto que se dirigía por el bulevar hacia el Manaure. Recogido por sus compañeros fue trasladado también al Hospital Universitario.