ESTA
ESTACION DE RADIO de Miami, toma su nombre de los guerreros
cubanos llamados mambises que con su líder, Antonio Maceo,
hijo de un mulato venezolano, lucharon por la independencia
de Cuba.
La tragedia que desde hace 45 años le ha tocado vivir
al pueblo cubano está representada en un pueblo de esclavos,
cientos de miles de perseguidos, encarcelados y muertos por
haber tenido la osadía de exigir al sátrapa los
más simples derechos humanos. También son incontables
las decenas de miles que perecieron ahogados o devorados por
tiburones al tratar de alcanzar la libertad en precarias embarcaciones
y por último, los millones de cubanos y su descendencia
que habitan en el exilio con la permanente añoranza de
algún día ser testigos de una Cuba libre.
Castro tiene más de cuatro décadas hablando de
la dignidad cuando fue él quien quitó todo lo
que dignifica al ser humano. ¿Cómo puede ser digno
haber llevado la prostitución obligada a gran parte
de los hogares? ¿Cómo puede ser digno llevar una
cartilla de racionamiento?
Ahora bien, lo más asombroso del exilio cubano que
con guerreros de armas tomar como el desaparecido Tony
Cuesta y el preso de conciencia condenado a 25 años
de prisión, Dr. Elías Biscet, cuyo delito fue
pedir frente a las cámaras de televisoras extranjeras
el respeto a los derechos humanos, todavía tengan
la energía de solidaridad con la lucha del pueblo
venezolano por no repetir el engendro del castro-comunismo
en la tierra de Bolívar. Este sentimiento de hermandad
es tan profundo, que Armando Pérez Roura, director
de Radio Mambí, solicitó que nuestra moderna
heroína, Eleonora Bruzual, transmitiese un programa
diario desde Venezuela. En su "trinchera", esta mezcla
de Juana de Arco con Don Quijote, libra un combate desigual
contra las fuerzas del mal lideradas por el demonio de
Sabaneta, de cuya lengua enajenada salió hace cuatro
años la más abyecta reflexión filosófica,
"ojalá Venezuela pueda navegar en el mismo mar de
la felicidad de Cuba". Ningún ser humano de principios
éticos, morales, religiosos y familiares, puede desear
esa suerte a su patria.
Por lo anteriormente expuesto, afirmo, que cualquier
rasgo de humanidad que se le pueda vislumbrar a Chávez
es meramente imaginario y producto del laboratorio de
guerra sicológica que José Vicente Rangel
y el G2 cubano tienen montado en Miraflores.
Queridos lectores, los demonios andan sueltos y desbocados
cual vampiros en banco de sangre, y ya saben cómo
se acaba con los vampiros.
Hace cien años, el hijo de un negro venezolano
fue campeón de la libertad de Cuba. Hoy Chávez,
trae negros norteamericanos para que lo ayuden a
esclavizar a un pueblo libre. "Huid del país
donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país
de esclavos"(Simón Bolívar). ¡Será!
seppel@cantv.net