EL MIEDO ES LIBRE, y no todo el que tiene miedo es un cobarde.
Millones de venezolanos dignos se sienten hoy amenazados de
no poder ejercer su inalienable derecho ciudadano al libre
pensamiento y expresión, so pena de perder una carrera
militar, un empleo público, una beca, un cupo, un contrato
o por encontrarse en el exterior.
Toda esta conspiración, comienza luego que los encuestadores
de Chávez, le indican que de mantenerse la tendencia,
se podrían recoger más de cinco millones de firmas
en su contra, e inicia esta alocada carrera de compra de conciencias,
demostrando que miserable y revolucionario es lo mismo.
Es por eso que cada uno de nosotros que vaya a firmar debe
saber que esa firma no-sólo representa nuestro deseo
personal por una patria libre y una vida mejor para nuestros
hijos, también representamos a esos compatriotas que
se sienten impedidos de cumplir con ese sagrado derecho.
Chávez logró formarse, ser militar, jugar béisbol
con Sammy Sosa, casarse con una rubia, ser elegido Presidente
bajo los auspicios del pacto de Punto Fijo y todavía
se atreve a un discurso divisionista, indigenista y de odio
racial. Pues bien, esa increíble raza cósmica de
la cual el regente tanto denigra, se sacudirá la tiranía
el 28 de noviembre. Chávez quiere guerra, que nos matemos
para él reinar sobre las cenizas de la patria. Pues no
lo vamos a complacer, de nuestra parte seremos respetuosos
de los chavistas que decidan firmar el 21 y esperamos lo mismo
el 28. Demostremos al mundo que el civismo es todavía
una virtud en existencia. ¡Será!
seppel@cantv.net