San Cristóbal.- Una comunicación firmada
y sellada por el General de División Melvin José López
Hidalgo, Inspector General y segundo Comandante del Ejército,
remitida al General de División julio García Montoya,
da cuenta fiel y exacta de lo que realmente ocurrió en
el Táchira los días 11, 12 y 13 de abril de 2002.
La comunicación comienza diciendo textualmente "(...)
tengo el honor de dirigirme a usted en la oportunidad de informarle
que el 12 de abril de 2002, a media mañana, recibí
una llamada telefónica del Gral. Brig. Luis Eduardo Itriago
Tinedo, donde me manifestaba que tenía un grave problema
en su Guarnición (San Cristóbal) en virtud de que
el ciudadano Ronald Blanco La Cruz, gobernador del estado
Táchira, había manifestado que no quería gobernar
en un gobierno de facto y que pedía que lo trasladaran
a donde tenían detenido al señor presidente de la
República Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías;
lo cual complicaba la situación de conflictividad que
vivía la región".
López Hidalgo dice en su comunicación que en
el Táchira "(...) se habían organizado grupos
antagónicos, unos de la oposición al actual gobierno
y otros a favor, en procura de asumir el control de la Gobernación,
ante el supuesto vacío de poder que generaba la actitud
obvia asumida por el gobernador, de no querer gobernar en
las condiciones en que se encontraba el país, violándose
el estado de derecho. Además, el Gral. Brig. (EJ) Itriago
Tinedo me informó que el gobernador había manifestado
que lo trajeran a donde se encontraba detenido el señor
Presidente".
Invención judicial
Fidel Sánchez, uno de los abogados defensores
de los imputados, sostiene que el juicio que se sigue
por los sucesos del 12 de abril es una invención
jurídica, que se fundamenta sobre supuestos y falsedades.
"Ninguno de los delitos que se les ha imputado puede
ser probado en un juicio. No hubo lesiones personales
al gobernador Ronald Blanco La Cruz, porque no hay
un examen forense que demuestra cuáles fueron
las supuestas lesiones. Y no hubo examen porque no
hubo lesiones (...) No hubo usurpación de funciones,
porque aquí nadie se juramentó en algún
cargo. Nadie tomó posesión de algún
cargo y nadie firmó algún papel sustituyendo
a algún empleado público (...) La rebelión
civil supone uso de armas de fuego y deposición
de un gobierno y nada de eso ocurrió aquí"._GAA