GUSTAVO AZOCAR ALCALA
ESPECIAL EL UNIVERSAL
San Cristóbal -Tan pronto como el general
de tres soles, Lucas Rincón Romero, le anunció al
país y al mundo, que el alto mando militar venezolano había
solicitado la renuncia al Presidente Hugo Chávez Frías,
y que éste la aceptó, en el estado Táchira comenzaron
a producirse movilizaciones populares de júbilo y de protesta.
En San Cristóbal, Rubio, Santa Ana, La Fría y La Grita,
decenas de personas se agolpaban frente a la residencia de gobernadores
y alcaldías solicitando la renuncia del gobernador Ronald
Blanco La Cruz y algunos alcaldes oficialistas.
Frente a la Residencia de Gobernadores, ubicada en el sector
La Romera de San Cristóbal, la situación fue verdaderamente
excitante. Decenas de personas se reunieron para vocear consignas
contra el primer mandatario regional, exigiendo su renuncia
y la inmediata salida del poder. Pero, en lugar de tratar
de calmar los ánimos, y llamar a la ponderación,
como lo habría hecho cualquier político sensato,
Ronald Blanco La Cruz ofreció una rueda de prensa en
la que reiteró su apoyo irrestricto al Presidente y desafió
a quienes lo rechazaban como gobernante, para que lo vinieran
a sacar de la residencia.
La reacción a las palabras y al reto de Blanco La
Cruz fue inmediata. En pocos minutos, centenares de personas
se encontraban frente a la Residencia del Gobernador quemando
cauchos, y exigiendo su renuncia. Dirigentes políticos
de la oposición, comerciantes, empresarios, dirigentes
vecinales y hasta el prefecto de San Cristóbal, el
abogado Manuel Borrero, nombrado y juramentado en el cargo
por el propio gobernador, le exigían pacíficamente
que renunciara. La situación se hizo tan difícil,
que fue necesaria la intervención de la Guardia Nacional.
El general Irwin Marval, jefe del Comando Regional Uno de
la GN, decidió tomar el control de la Residencia de
Gobernadores y desalojó a la Policía. El general
Luis Eduardo Itriago Tineo, comandante de la Segunda División
de Infantería y Guarnición Militar del Táchira,
se apersonó en el lugar para sostener una reunión
con el Gobernador del Estado, y buscar salidas a la crisis.
El propio gobernador Ronald Blanco La Cruz, convocó
a una reunión urgente a los representantes de las fuerzas
vivas del estado y a los diputados del Consejo Legislativo
regional para evaluar la situación.
Según contaron algunas de las personas presentes
en la reunión, el Gobernador del Táchira, colocó
su cargo a la orden, renunció, pidió ser llevado
a Caracas junto al Presidente y dijo no estar en condiciones
de gobernar si Chávez Frías no estaba en Miraflores.
En las afueras de la residencia, la situación
era muy tensa. Centenares de personas pugnaban por tratar
de entrar al recinto, y ello obligó a la Guardia
Nacional a abrir las puertas y permitir el acceso de
la gente para evitar una tragedia. Las personas rodearon
todas las instalaciones y empezaron a vocear consignas
contra el Gobernador del Estado y todo su tren ejecutivo.
Tras varias horas de mucha tensión, Blanco La Cruz
ratificó su renuncia al cargo y pidió que
el Consejo Legislativo regional sesionara de urgencia
y se nombrara como nuevo presidente del organismo al
diputado del PCV Henry Parra; que se le garantizara
la vida a él y a su familia y que se le permitiera
viajar a Caracas para estar al lado del Presidente.
Una vez aceptadas las condiciones de Blanco La Cruz,
los generales Luis Itriago Tineo, Irwin Marval y el
coronel Jesús Méndez Orozco, acordaron trasladar
al mandatario a la sede del Comando Regional Uno de
la Guardia Nacional para garantizar su seguridad.
Cuando salía de la residencia, Blanco La cruz
fue objeto de todo tipo de improperios por parte
de las personas que se encontraban en el sitio.
Algunos lo empujaron, Otros llegaron a propinarle
uno que otro coscorrón, pero los efectivos
militares se las ingeniaron para sacarlo del lugar
sano y salvo. Doce horas más tarde, tras conocerse
que Hugo Chávez retomaba el poder, Blanco la
Cruz reasumió sus funciones como Gobernador
y emprendió la cacería de brujas que hoy
tiene tras las rejas a ocho personas y a punto de
ir a la cárcel a más de 150.