ALFREDO ROJAS
EL UNIVERSAL
El Gobierno busca en la Constitución cómo 'corregir' lo que el presidente Hugo Chávez llamó ayer 'errores que se expresan ahora y que perturban el funcionamiento del sistema', en referencia al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que también ayer negó, con la mayoría de los magistrados, la rebelión de militares que acusó la Fiscalía.
'Cuando el proceso constituyente entró en su fase de ejecución se cometieron errores que ahora vienen surgiendo y se vienen asomando. Ahora habrá que activar los mecanismos para corregir aquellos errores', anticipó, y convocó a Venezuela a 'aferrarse' a la Constitución.
'Que nadie pierda la calma ni que se desespere', reiteró, y también insistió en que el Gobierno ejecutará los 'mecanismos' de la Constitución en contra de los magistrados del TSJ _por lo menos de quienes votaron a favor de la ponencia que rechazó el delito de rebelión de los imputados.
'El futuro del árbitro lo tuvo el mismo árbitro en sus manos', sentenció.
Se preguntó, ante los asistentes que llenaron ayer el Teatro Teresa Carreño en la presentación de los resultados de la Comisión Presidencial de Diálogo, con cuál 'artilugio leguleyérico' el TSJ podía sentenciar que no hubo golpe de Estado el pasado 11 de abril.
'Bajo qué artilugio leguleyérico puede decirse que Hugo Chávez no fue detenido y que sólo estaba protegido. Que eso lo diga alguien para asumir su defensa está bien, pero si lo dice un TSJ la cosa adquiere una gravedad tal que está poniendo a prueba de fuego la Constitución aprobada por todos', explicó, y no descansaban los gritos de los asistentes al teatro, casi todos en apoyo al Gobierno en atención a la medición de los aplausos y las consignas, y que pidieron 'justicia' al presidente del TSJ, Iván Rincón, cuando el jefe del Estado lo nombró en el vocativo, pero ya se había ido.
Refirió que la Organización de Estados Americanos y el gobierno de Estados Unidos confirmaron el golpe de Estado que negó el TSJ. Recordó que el 4 de junio la OEA aprobó en Barbados que 'el 11 de abril del 2002 hubo una grave alteración del orden constitucional y una ruptura de la democracia'.
'La OEA condenó el golpe en Venezuela y apoyó la legitimidad del gobierno que el pueblo se dio en elecciones libres', señaló.
'Recientemente, y es justo reconocerlo, el gobierno de Estados Unidos retiró la visa al golpista, presidente de facto, Pedro Carmona, así que desde Washington hasta Pekín lo que hubo en Venezuela fue un golpe de Estado', comentó cuando el embajador Charles Shapiro también se había ausentado del teatro.
Criticó que la circulación anticipada de la ponencia que 'supuestamente debería ser secreta', y que confesó le llegó sin pedirla.