Sammy Eppel CUANDO TENíA 20 AÑOS, Richard Peñalver ya formaba parte de una banda de forajidos que entre sus fechorías estaban el robo, la tortura y el asesinato. Purgó largos años de prisión y saltó al estrellato político de la mano de Hugo Chávez, quien me imagino lo habrá presentado a los electores como la encarnación del hombre nuevo, redimido y revolucionario. Bueno, y no dudo que tal cosa sea posible, sin embargo, el 11A desde el puente Llaguno el concejal del MVR junto con docenas de camaradas apostados tanto en el puente como en sus inmediaciones, vaciaron cacerinas enteras de proyectiles contra ciudadanos indefensos en una bien planificada e infame emboscada, llenando de luto y dolor a más de cien hogares venezolanos.
A partir de ese momento comienza la segunda parte de esta sórdida historia, me refiero al encubrimiento de tales hechos por medio de una bien orquestada operación de desinformación, ocultamiento de evidencia y negligencia planificada. La trama se ha ido descubriendo sólo por casualidad en las interpelaciones de la Comisión Política de la Asamblea, donde a pesar de la 'cortina de paja' oficialista, han sido implicados altos personeros del gobierno que por acción u omisión, supuestamente colaboraron en los crímenes. El muy chavista general Rosendo fue lapidario en sus alusiones al actual vicepresidente, al fiscal general y al alcalde de Libertador. Ahora es fácil entender por qué la Fiscalía permitió que los obreros de Bernal alteraran la escena del crimen y no satisfecha, remueve a los fiscales penales actuantes y los sustituye por fiscales ambientales que seguramente son competentes abogados, pero están fuera de su especialidad. Para desgracia de nuestra querida y sufrida Venezuela, la Fiscalía General forma parte integral del andamiaje político de Chávez y su supuesta autonomía, no es más que un saludo a la bandera.
Para rematar y como si el dolor de familiares y supervivientes no fuese suficiente, los círculos bolivarianos armados, consideran a Peñalver un buen soldado que cumplió con su deber, un héroe de la revolución. Asumo que esa heroicidad y solidaridad automática revolucionaria será extensiva a los demás 'gatillos alegres' que durante esos fatídicos 4 días causaron cerca de cien muertos y más de trescientos heridos por balas.
En mi opinión, Chávez logra su propósito de fracturar a la sociedad y la matanza del 11A fue la oportunidad de poner en práctica la movilización, acción y posterior encubrimiento que eventualmente servirá de libro de texto para futuras actuaciones terroristas de estos grupos de choque. Lo positivo es que la población descubrió la resistencia civil que tan buenos resultados le dio a Ghandi, Mandela y Luther King. 'La virtud es modesta y el crimen violento' (Simón Bolívar) Será!
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